Contratar una constructora no es solo elegir quién construye. Es elegir quién se hará responsable de tu inversión, tu tranquilidad y el resultado final.
Antes de firmar cualquier acuerdo, asegúrate de revisar estos puntos clave:
1. Presupuesto detallado por rubros
Exige un presupuesto desglosado, no un valor global. Debe incluir materiales, mano de obra, cantidades, especificaciones y costos unitarios.
Un presupuesto claro evita sorpresas y “extras” innecesarios.
2. Contrato con alcance definido
El contrato debe especificar con exactitud:
- Qué está incluido
- Qué NO está incluido
- Responsabilidades del cliente
- Responsabilidades de la constructora
Lo que no se escribe, luego se discute.
3. Cronograma de obra por etapas
Solicita un cronograma real con fases claras: cimentación, estructura, instalaciones, acabados y entrega.
Una obra sin cronograma es una obra sin control.
4. Forma de pago por avances reales
Lo más sano es pagar por porcentajes de avance verificados en obra, con reportes y cortes técnicos.
Evita pagos adelantados sin respaldo.
5. Supervisión técnica y control de calidad
Asegúrate de que exista supervisión profesional durante toda la obra: control de ejecución, revisión técnica y calidad de acabados.
La diferencia entre una obra “bonita” y una obra bien hecha es el control.
6. Proceso definido para cambios y adicionales
Todo cambio debe manejarse con orden: solicitud por escrito, aprobación previa, cotización antes de ejecutar y ajuste del cronograma.
Si los cambios no se controlan, el presupuesto se dispara.
Este checklist te ayudará a contratar con mayor seguridad y a proteger tu inversión desde el primer día.